BOGOTA.- La ex rehén colombiana Clara Rojas desmintió haber pedido permiso a la guerrilla de las FARC para tener a su hijo Emmanuel, como lo asegura su compañera de cautiverio Ingrid Betancourt en su libro "No hay silencio que no termine", que salió hoy a la venta. "Me gustaría tenerla de frente para que me muestre pruebas de esa aseveración. Lo que ella ha hecho es infame", sostuvo Rojas, que acompañó a Betancourt en la fórmula presidencial en 2002. Ambas fueron capturadas cuando se internaron en la selva para hacer campaña, pese a la advertencia que le hizo el Ejército a Betancourt, que tiene dos hijos y se divorció tras su liberación.

Rojas dijo que la ex candidata presidencial le envió un correo electrónico pidiéndole disculpas por el titular de prensa en el que se hacía la aseveración respecto de su hijo. "Me gustaría que muestre con pruebas que sabe quién es el padre de Emmanuel, porque miente", señaló. Asimismo, insistió en que no es verdad que en una reunión que sostuvieron con el integrante del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Joaquín Gómez le haya entregado una carta en la que le pedía permiso para ser madre. "Rojas habló de su reloj biológico y argumentó que no le queda mucho tiempo para convertirse en madre", escribe la política liberal colombiana de origen francés.

Como si no existiera
"Ella pidió rezar para que esto llegue a su punto final. Tres años después de estar libres no ha sido capaz siquiera de llamarme para preguntarme sobre sus dudas?", señaló. Igualmente, Rojas, que tuvo su hijo en cautiverio, contó que en una oportunidad Betancourt le recomendó entregarle a las FARC a Emmanuel y que este tipo de hechos también debió narrarlos en su libro. "Un día dijo que le dejara el niño a las FARC; que ellos lo sacaban por Ecuador y dijo otras cosas, algo como que yo me olvidara del niño", indicó.

Rojas, que fue liberada de forma unilateral en enero de 2008 gracias a una mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que en su libro "Cautiva. Testimonio de un secuestro" que editó en 2009, no escribió nada que pudiera molestar a Betancourt. Esta fue rescatada por las fuerzas colombianas en julio de 2008, junto con otros 14 secuestrados, entre ellos tres estadounidenses. (DPA)